Martes, 10 de abril de 2007
Fantas?a

Eliana lanzaba alegremente las pelotillas de colores. Se sumerg?a en la peque?a piscina y, f?cilmente al introducir las manos pod?a encontrarse con las de su hijo. Los dos jugaban y re?an jubilosamente.

Mat?as abandona la piscina de bolas multicolores y emprende una carrerilla hacia el auto de pl?stico. Eliana lo llama, pero ?l corre alegremente por el pasillo esperando que lo siguiera. Regresa a ver muy contento y acelera el paso para que no lo alcanzase.

El pa?al resalta en el pantal?n blanco del chiquillo.

Mat?as corre con sus peque?as patitas y los brazos abiertos, movi?ndolos de arriba abajo demostrando absoluta felicidad. El ni?o cae, su madre se enternece al verlo. Mat?as se reincorpora y sube en el peque?o auto. Logra el volante con sus peque?as manos y con sus piernitas se impulsa hacia delante.

Eliana est? muy contenta aunque sabe que es un sue?o, pero nada se compara con ver a su peque?o de seis meses caminando o corriendo atr?s de un juguete.
?Que sue?o tan feliz! ojala nunca acabe. La alegre sonrisa del beb? alimenta el esp?ritu de su madre.

Ya no se divert?a as? con ?l desde que se enter? de su enfermedad.

Desde entonces ya no lo miraba con alegr?a, sino con amargura y pena disimuladas en una sonrisa.

El beb? siempre dorm?a con ella.

?Pero qu? diferencia ahora! Mat?as corr?a alegre de un sitio a otro, y Eliana contenta de verlo.

?Es un sue?o genial! ?Ojala se convierta en realidad?, dec?a. Y por pensar en ello, no se percat? que Mat?as subi? en el escritorio que est? junto a la ventana. Es el tercer piso y est? abierta. Ella le proh?be acercarse a la ventana e intenta detenerlo. ?l regresa a ver y sonr?e a su madre como si quisiese que lo siguiera. Y con una voz muy clara y pausada le dijo: ?Te quiero mam?!, y se lanz?.

Se despierta sudando y con su coraz?n acelerado dando fuertes latidos.

? ?Uff! ?Qu? suerte que solo era un sue?o! ?Se dijo.

Intent? despertarlo pero era in?til?

Su hijo ya estaba muerto.

Avergonzado

Tags: CUENTO FICCIÓN

Publicado por franzstephen @ 10:49  | CUENTOS FICCI?N
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