Martes, 24 de abril de 2007
20 de abril de 2007 14:00 – 16:00

Preámbulo:

“Desocupado lector, sin juramento me podrás creer que quisiera que este cuento, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir a la orden de la naturaleza; que en ella cada cosa engendra su semejante. Y así, ¿qué podía engendrar el estéril y más cultivado ingenio mío sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo, y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno? Acontece tener un padre un hijo feo sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas; antes las juzga por discreciones y lindezas y las cuenta a sus amigos por agudezas y donaires. Pero yo, que, aunque parezco padre, soy padrastro de Danubrio, no quiero irme con la corriente del uso, ni suplicarte casi con lágrimas en los ojos, como otros hacen, lector carísimo, que perdones o disimules las faltas que en este mi hijo vieres, pues ni eres su pariente ni su amigo, y tienes tu alma en tu cuerpo, y así, puedes decir de la historia todo aquello que te pareciere, sin temor que te calumnien por el mal ni te premien por el bien que dijeres de ella.” Cervantes. (Adaptación)


El poema de Danubrio.


— Aquel poema no tiene nada de especial, no es más que un vulgar escrito como cualquier otro. Muchos han pretendido enamorarme con su poesía, y aquellos poemas no son ni la mitad de burdos como éste. Podéis llevártelo, que la belleza y la fealdad jamás han hecho pareja—. Le entregó el poema e ingresó en su casa.

Danubrio agarró cabizbajo el pergamino, y regresó tristemente por la acera. Al llegar a la plaza tomó asiento en la vereda, y con lágrimas, abrió el manuscrito para leerlo nuevamente.

Le pareció al verlo, una retahíla de lugares comunes y palabras disueltas hablando de amor.

Arebatóse de él una gran ira hacia si. Y con gran tosquedad rompió aquel tratado en cuanto pedazo podía hacerle. Luego hundió su rostro entre sus manos sollozando.

Un anciano que caminaba por aquel lugar, acercósele diciendo:

— No es de gente honorable ensuciar la calle, es una afrenta para la realeza de Samacsac.

El joven no levantó la mirada.

— ¿Quién eres forastero? —preguntó el viejo mientras hincaba su bastón en la pierna del joven.

Azorado aún, con lágrimas, regresó a ver.

— ¡No soy forastero! —dijo sollozando.

— ¡Pero si es Danubrio! —Exclamó el viejo—. ¿Qué te ha pasado muchacho?
—He pretendido enamorar a la hija del terrateniente, pero he fracasado.
—¿Y a qué le debéis la causa de tu fracaso?
—Mi poesía ya no es la misma, se me ha agotado la inspiración: hoy tan solo son palabras vagas.
—Si buscáis inspiración mal haces al formarte reproches.
—¡Soy dueño de mi vida, y de los actos que en ella acontecen!
—¡Calla bárbaro petulante y escuchad lo que os diré!

El joven quedó en silencio. Un ligero viento esparció los pequeños trozos de papel por el empedrado de la calle.

—El amor—, continuó el viejo, —cuando es verdadero, debe ser sincero y puro. Más diáfano que el agua, más grande que el cielo y el mar, más hermoso que el mejor canto, y más fuerte que el temor a la muerte. ¿La amáis? —preguntó.
—Sí—. Afirmó el muchacho.
—Entonces, deberás buscar la inspiración en el “Gran Valle Dorado.” Y olvidarte de todo estilo de vida humano.
—¿El Gran valle dorado? —preguntó interesado Danubrio.
—Sí, solamente allí encontraréis el agua más pura, el más verdoso paisaje, las más exquisitas flores, y las aves que lo habitan tienen un canto sin igual.
—¿Y cómo podré llegar?
—Para llegar debéis primero pasar por “El Gran Cañón Oscuro de la Muerte” subir por los altos y quebradizos picos de la “Cordillera Celeste.” Al otro lado, encontraréis el “Bosque encantado” ahí debéis de tener mucho cuidado, porque habita una hada maligna que atormenta a los habitantes de la aldea cercana. Una vez que hayáis atravesado el bosque encontraréis el Gran Valle Dorado.
—¡Os parece difícil! —exclamó el joven.
—¡Claro que es difícil! —respondió el anciano. —Si os fuera sencillo realizar tal travesía, cualquier maltrecho podría ser poeta.
—Has hablado con sabiduría viejo sabio, pero dime: ¿Dónde se encontrase el camino para llegar a tan hermoso lugar que me habéis descrito?
—Sigue aquel sendero que va junto al río, ese te llevará hasta el Gran Cañón de la Muerte.
—¡Muchas gracias anciano!
—¡Esperad! —que aún no os he dicho todo.
—¿Cuál es el enigma que aún falta por advertirme viejo sabio?
—Debéis recordar que te alejarás de toda actividad meramente humana. No matarás, ni animales, ni plantas.
—¿Y cómo me alimentaré?
—Te alimentarás de las frutas que buenamente los árboles te otorguen, además del aire y del agua. Luego, cada día aprenderás a depender menos del alimento, hasta cuando tu cuerpo admita únicamente agua y aire como único medio para sobrevivir.
—Pero hasta las plantas y los árboles necesitan de la tierra para alimentarse.
—¡Calla absurdo! Ellos se alimentan exclusivamente del agua y aire como os he dicho. Las raíces estrictamente sirven como medios de contención. Luego meditarás por treinta días consecutivos, solo así encontrarás la pureza que necesitas para entender la belleza de la naturaleza.

Ya habiéndose alejado un poco Danubrio, el viejo gritó:

— ¡Id contento, que os pongo toda mi fe en vuestra persona!

—¡Muchas gracias viejo sabio! —Gritó el muchacho, y diciendo esto se marchó por aquel sendero que le había indicado su amigo. No se despidió de su familia porque sabía que lo detendrían, llevaba una bolsa de cuero de cabra amarrada a su cinturón, en ella había: la pluma, el tintero, y un rollo de papiro en blanco.












































Era cerca de la medianoche, cuando Danubrio despertó sobresaltado, sudando y jadeando.
Miró a su alrededor, todo estaba en silencio.¿Que era lo que acababa de soñar?...O mejor pregunta...¿Había soñado?...Oh, si Bernabé estuviese con el. Pero no estaba, se había marchado sencillamente, se había ido a Chipre con Marcos, se había marchado...''Y todo fue mi culpa''-pensó con tristeza-si, mi culpa...Debí ser más comprensivo, el quería llevar a Marcos a Galacia conmigo, pues, según el, Marcos estaba arrepentido de su conducta en Perga. Claro, yo estaba bastante irritado por el hecho de que Marcos había sido un cobarde, no quería que viviera. Además, estaba enojado con Santiago y Menahem, pues en ese ''concilio'', en Jerusalén, en que los judíos, alegando ser el pueblo elegido, prohibieron a los gentiles a aceptar la fe cristiana, ¿Por qué?, para ellos los gentiles no son nada, eso es...Nada.''Se sentía abatido, confundido. Desde los últimos acontecimientos estaba mas preocupado, mas triste...Y notó que la calvicie ya comenzaba a hacer de las suyas. Ahora para colmo había tenido un sueño, o una alucinación...O una visión:
Estaba solo en una isla rodeada por agua, y de pronto, vio que en el agua yacían miles de cuerpos ahogándose, y uno de ellos, con esfuerzo le clamaba ''¡Ven a Macedonia y sálvanos, por favor!''








15 abr 2007 11:36:29 AM


LA LANZA SAGRADA


Cuando los guerreros “runfos” se replegaban después de la gran batalla, recogiendo los heridos que sobre el campo se extendían formando auténticas piras de humanos desgarrados junto a sus caballos sangrantes, la voz de Trucan se dejó oír entre los árboles cercanos.- ¡No retrocedáis, es preciso volver a campo abierto y abatir de forma total a los “menquis”!

Los “menquis”eran los enemigos milenarios de los “runfos”, los cuales, durante los últimos tres años se habían reorganizado intentando apoderarse de “la lanza dorada”. Pensaban los “menquis” que los que poseían tal objeto sagrado eran invencibles.
Trucan, el caudillo de los “runfos” había creado la Guardia de Acero, para custodiar el importante ente sacrosanto con la idea de seguir dominando el mundo conocido.

Al grito de:
- ¡A por ellos!- que de forma unísona corearon todos los guerreros, reagruparon caballos, se enfundaron yelmos, desenvainaron espadas, blandieron escudos y como espoleados por una fuerza irresistible persiguieron a los enemigos hasta que les obligaron a entrar en las gélidas aguas del Mar de Tranfis, sepulcro de todos los enemigos de los fieles seguidores de Trucan.

Pero el Primer Guerrero entre todos, no estaba contento, porque había descubierto que tenía un traidor entre sus huestes. El mago Merytran había hecho una alianza secreta con Hades II, rey de los”menquis” para vender “la lanza dorada” a cambio de doscientos espíritus de mártires.

La Guardia de Acero duplicó sus efectivos para que día y noche el objeto de veneración estuviera siempre bien guardado, pero había un agujero: El altar sagrado. Debajo del altar, estaba el sótano, construido hacía dos siglos por los primeros moradores de Septim, ciudad santa de los “runfos”, cuyo pasadizo secreto sólo era conocido por los magos, el cual pasaba de uno a otro, dentro del libro de los conjuros.

Merytran aprovechando la caída de la noche, cuando los guardias se relajan en el cambio de destacamento, abrió los cerrojos de la trampilla y cogió la lanza sagrada, dejando en su lugar una copia tintada con purpurina dorada.
Al despuntar el día décimo después de la gran derrota, el rey Hades II recibió a Merytran y le entregó los espíritus de los doscientos guerreros, que por estos acuerdos parecían haber sido sacrificados a propósito. Los espíritus vagantes fueron encerrados de inmediato en el cofre del mago y partió a toda prisa en su gran carro a la entrada de Septim, ciudad de la cual esperaba hacerse rey y no sólo mago, aguardando la caída de Trucan.
Pero una sorpresa y grande le esperaba.
- Nuestro Señor te ordena te presentes ante él de inmediato- le dice el jefe de la guardia de entrada,
- De acuerdo- afirmó el mago, que no le parecía raro, porque seguramente se estaba sintiendo ya débil, al haber perdido “la lanza dorada” y querría algún conjuro para recomponerse.
Al entrar en el salón del trono, el Rey desde su silla de oro le dice:
- Me has traicionado y vas a ser decapitado la madrugada entrante.
- No podréis, mi señor, porque ya no sois propietario del sagrado amuleto- dice muy seguro de su acción.
- Eso te crees, cretino. Ayer la hice sustituir por una copia en bronce. Cómo no sabes lo que pesaba antes, creíste llevarte la auténtica. ¡A las mazmorras! ¡Mañana rendirás cuentas ante Odin!

El mago fue conducido a su celda en los sótanos sombríos, y en ella fue martirizado por doscientos espíritus que clamaban venganza. Y Trucan, dijo al general de su Guardia de Acero:
- Vas a ser recompensado con la mano de mi hermana Sigfrida por tu gran valía al advertirme de la puerta secreta que llevaba a la lanza y además poder comprobar que el mago traidor ya no podrá serlo nunca más.
- Gracias, sabes que mi amor y el de ella son uno sólo desde que éramos niños. Te seremos fieles hasta tu muerte o la nuestra, que espero sea antes de la tuya, Gran Señor.

Lejos de allí, un abatido y no sólo derrotado Hades II veía como la lanza que tenía en sus manos perdía rápidamente el brillo de la victoria y se rompía en mil pedazos por influjo de los espíritus traicionados.















10 oct 2004: 4:45:19 PM
El hada y la Roca.
Hubo una vez hace muchísimo tiempo una pequeña hada malvada, era pequeña y traviesa, se ocultaba tras las piedras y se camuflageaba del color de ellas para cuando los niños del pueblo salieran a jugar, poder robarles los juguetes y los dulces.
Esta hada robaba los juguetes y los ocultaba en su casa, la que era una especie de madriguera de la cual había desalojado a unos pobres animalitos. Ya en su madriguera se encargaba de arrancarle la cabeza a las muñecas que recolectaba en sus robos y de arrancar piernas y brazos a los soldaditos de juguete y convertirlos en monstruos con los que por la noche salía a provocar pesadillas a los niños mientras dormían.
Los adultos del pueblo ya no sabían que hacer, pues los niños cada noche despertaban gritando más aterrados, y con más temores.
Decidieron hacer algo para investigar cual era la causa de tal horror que sufrían todos los niños en el pueblo.
Así, con provisiones decidieron cruzar al otro lado del bosque para conseguir ayuda, pero la pequeña hada malvada, les hacia travesuras, ocultándoles la comida mientras acampaban, y cambiándoles mágicamente los paisajes de modo que solo caminaban y caminaban en círculos. Cuando se dieron cuenta de esto, los aldeanos se asustaron tanto que corrieron de regreso al pueblo dejando todas sus provisiones y tiendas de campaña tiradas en el bosque. Llegando al pueblo, decidieron convocar una junta para decidir sobre el problema. La anciana del pueblo que no hablaba desde hacía mucho tiempo, dijo unas palabras y les dio un pequeño dibujo que parecía un mapa, les dijo que llegarán a ese punto pero que para esto tendrían que rodear el bosque para no ser atrapados de nuevo en los juegos de esa malvada criatura.
Así decidieron formar una comitiva de tres aldeanos y mientras unos distraían a la pequeña malvada con un hermoso baile a la entrada del bosque.
La comitiva avanzo valientemente por un lado del bosque para poder llegar hasta el punto que marcaba el papel. Ya llegando ahí, encontraron una cascada enorme, al lado de ella se encontraba un gran árbol, viejo y enorme, de las raíces de el se abrieron dos puertas, los aldeanos temerosos llamaron a la puerta, esta se abrió lentamente para dejar ver una caverna muy oscura y con varias velas en sus extremos para alumbrar, en ese momento apareció una gran neblina que lo cubría todo con un suave rocío de flores silvestres, tras la niebla apareció una mujer muy bella que bestia de negro.
Ella les dijo a los aldeanos que sabía por que estaban ahí y que premiaría su valentía por haber llegado hasta ella, pero que antes, deberían hacerle un último favor y confirmar su valor. Los tres aldeanos le dijeron que harían cualquier cosa por liberar a sus niños. Ella sonrió y les dio la misión que habían de realizar.
Esta era algo tenebrosa, pero tenían que cumplirla a como diera lugar.
Les encargo traer una flor púrpura con hojas color azul platinado y de unan belleza nunca antes vista, pero era difícil conseguirla pues un enjambre de ratas custodiaban el claro del bosque donde se encontraban estas flores. La mujer les revelo que jamás había podido vencer su miedo a estos animales desde aquel incidente tan doloroso que le había ocurrido. Los aldeanos se quedaron sorprendidos al escuchar que lloraba al recordarlo, le preguntaron que era eso tan terrible que le había ocurrido y le causaba tanta repulsión hacia esos animales. A lo que la mujer les respondió con lagrimas en sus ojos: - “yo hace mucho tiempo tuve una hija, era hermosa y muy dulce al nacer, pero un día en el bosque, tropecé con una roca, esto hizo que ella cayera al suelo, yo quede tirada en el suelo sin fuerzas para ver como esos horribles animales se la llevaban y yo no podía moverme ni hacer nada para detenerlos, y cuando pude recuperarme ya no la volví a encontrar mas”-. Dijo que creía ahora entender muchas cosas. Y que los ayudaría, solo necesitaban conseguir la flor. Ellos partieron hacía donde la mujer les había indicado, les dio un pan para el camino, y les dijo que era mágico, que no se acabaría hasta su regreso con la flor. Así que al poco tiempo de caminar encontraron el claro del bosque del que ratas tan fuertemente que las mataban encontraron la flor y tomaron una de ellas para llevarla a la mujer que los esperaba en su caverna.
El camino de regreso fue mas corto y agradable, saboreaban el delicioso pan que a cada mordida no parecía achicarse nunca.
Llegaron con la flor a la puerta de la cueva y la mujer los esperaba con un caldero encendido y una especie de sopa hirviendo en el.
Al llegar le dieron la flor, ella les pidió que el más puro e inocente de los tres arrojara la flor en el caldero. Estos le dieron la flor al mas pequeño de ellos que los acompañaba y este la lanzo, al momento en que caía una luz brillante y hermosa salió del caldero con una deliciosa fragancia que jamás en su vida habían olido, salio también un rayo hacia el cielo y se disparo hacia todas las direcciones como un rayo de luz azul brillante…
Mientras tanto los demás aldeanos ya estaban cansados de bailar y danzar en espera de la comitiva, cuando de pronto vieron del cielo bajar un hermoso rayo azul y pegar sobre una roca que permanecía inmóvil a la entrada del bosque.
Corrieron hasta ahí para ver de cerca tan maravilloso milagro y encontraron sobre la roca a una pequeña niña recién nacida de hermosas facciones y dulce rostro, esta les sonreía al ver que se acercaban, producía una alegría enorme en los corazones de los que la observaban y aun mas a los que le hacían una caricia.
En ese momento entraban en la aldea la comitiva junto con una mujer de un vestido hermoso y de un blanco brillante que casi parecía irradiar luz, todos inmóviles por el asombro observaban atentos mientras que la mujer se quedaba de pie la entrada del pueblo y extendía los brazos, y la pequeña criatura que estaba sobre la roca se elevaba para llegar hasta donde estaba la mujer, y cuando hubo llegado hasta sus brazos, ambas desaparecieron convirtiéndose en un hermoso rayo de luz púrpura que volaba hasta lo lejano del bosque donde la comitiva había encontrado a la mujer.
Todos corrieron a recibir a la comitiva para preguntarles que había sucedido, estos contaron a todo el pueblo la historia que la mujer les había relatado y la misión que les había encomendado para poder librarlos de la pequeña y mala hada.
Así contaron todos los pormenores de su aventura y todos entendieron e hicieron un altar de las flores mas bellas que pudieron encontrar y que pusieron a la entrada del bosque donde había sucedido el maravilloso suceso en señal de agradecimiento a la hermosa mujer que los había ayudado a librarse y había también recuperado su felicidad.

Fin.





Esta historia continuará…

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Publicado por franzstephen @ 16:25  | CUENTOS FICCI?N
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