S?bado, 11 de agosto de 2007
?EL CHEPO?




-Chuta loco la jodiste, como pretend?as sacar a la animadora de ?Sugar y az?car? a bailar viendo que estaba con el enamorado, por tu culpa ya no entraremos al bar. Ah? y agradece que no llamaron a los chapas porque nos mandaban a ?Cana? por las huevas-
Le dec?a Henry a su inseparable amigo de tragos Alexis Espinoso, m?s distinguido como ?El Chepo?
-No? notaste-, respondi? ?l -la hembra se desle?a por m?, ?no te diste cuenta?? ?A lo que entr? me contest? el saludo con una sonrisa!-
-?Si! Pero ella sale en televisi?n y casi toda la ciudad la conoce es obvio que contestar?a con una sonrisa-
- igual esa pelada es como tabla ?nada por delante nada por detr?s? que se hace la buena conmigo.
-Si pero la pelada estaba abrazada con el enamorado Adem?s es bar no discoteca pretend?as ?hacer la foca? bailando como tontos. Ah? y para colmo te pones bravo y comienzas a decirle tu t?pico ??Que no puedo?! Ah? ?Qu? no puedo?? ?Acaso no tengo derecho?? ?Ah?! ?Va jueputa chuza verta! ?Qu? no puedo?? La verdad pana la cagaste.
Comentaban mientras sal?an del bar con rumbo inexplorado, ni tanto, ya que constantemente frecuentaban un parque cercano, continuaban con la chupa, lo cierto es que mientras estaban en el bar, ?ste se propuso invitar a bailar en medio de las mesas a una animadora local de televisi?n que se encontraba muy abrazadita e intercambiando g?r-menes con su ?Cojudo? al rato se arm? el ?Bochinche? porque ?sta no quiso bailar hacerlo Chepo se disgust? y luego de decirles sus t?picos enunciados a ella y a quien quisiere detenerle, lanz? un vaso sobre la cabeza del cojudo, perd?n del enamorado.
Con unas ?Leches? tremendas que solo un pendejo puede tener, casi de milagro consigui? evadir el fulminante vasazo que ten?a por objetivo su frente yendo a parar sobre las titilantes luces violetas de la pared.
Su propietaria del bar casi muere de la impresi?n viendo que uno de sus vasos Italianos por poco ser?a el promotor de un infortunio, eso era algo que nunca hab?a percibido en su tan culta tierra. Al ver esto los meseros precipitadamente se abalanzaron sobre el Chepo, que ya estaba en camino de consumar con sus propias manos la misi?n fallida del Italiano vaso, mientras otros sujetaban al due?o del local para que no abatiera con pu?etes al cojudicida.
El inconveniente ces? cuando Henry amablemente accedi? a sacar a Chepo del bar.
Pero las proezas del Chepo eran m?ltiples, su anchuroso historial de Cheponadas iniciaron desde que ?ste cursaba el segundo a?o de colegio, al no llegar a tiempo del receso junto con dos de sus compa?eros, el educador le inscribi? una fuga en son de optimizar la conducta y puntualidad de los colegiales, una fuga era similar a catorce faltas injustificadas inmediatamente el parte fue enviado por el ?Chupa medias? a la oficina del inspector quien asumir?a la gesti?n de llamar a los representantes para notificarles lo sucedido. Una fuga era una falta muy grave para los estudiantes del colegio m?s religioso de la ciudad, pero el Chepo no pod?a dejar que su maestro haga de las suyas as? que convoc? a sus camaradas de fuga y organiz? un asalto a la delegaci?n del inspector para suprimir aquella falta y no dejar que rebase hasta su carpeta de archivos. Al llegar la tarde los tres fugados se encontraron en la puerta de la inspecci?n, acarrearon llaves viejas, una cierra y el Chepo con su gran imaginaci?n decidi? llevar un martillo que le pertenec?a a su abuelo. Ansiaron fracasadamente abrir la puerta, luego intentaron con las ventanas sin progreso alguno hasta que se les ocurri? destrozar el cristal de una ventana para abrirla y meterse a lograr el documento que los sancionaba, en eso infirieron que no convendr?a hacerlo por tanto cualquiera se dar?a cuenta que fueron ellos ya que la ?nicas fugas de aquella semana eran las suyas, pero pensaron que un vidrio cualquiera lo consigue romper.
Como en todo equipo de trabajo y tambi?n en los de asalto, los componentes se identifican por algo, el uno al cual le dec?an ?Cuchucho? era el figuretti y adem?s se las daba de valiente, el ?Chepo? era tirado a listo y por ?ltimo queda el ?Pato? ?ste era retra?do, pajero, miedoso, y bien Patricio, ya saben a lo que me refiero. El primero d?ndoselas de macho se enred? una camiseta en el pu?o y le propino al delgado cristal un derechazo que acab? rompi?ndolo, luego siguieron el plan pero el escritorio del inspector estaba ?ntegramente vac?o, solo unos carteles con mapas que utilizaban los maestros para dar clases yac?an en un rinc?n de la oficina.
Despechados por el acaecimiento salieron con las manos vac?as, y con un peque?o cargo de conciencia sobre ellos, al transitar por las aulas Cuchucho procedi? a experimentar suerte con otro vidrio pero esta vez no lo consigui? as? que apresuradamente Chepo saco el martillo y acab? rompi?ndolo, eso les conced?a cierto grado de satisfacci?n y valent?a claro menos al Pato que ya se hallaba unos metros atr?s con considerable miedo tratando de escabullirse de sus vand?licos amigos. Uno tras otro fueron cayendo en batalla los delgados cristales hasta que alcanzaron la suma de cuarenta y cuatro, lo que ellos no advirtieron era que desde lejos un ?Sapo? ya les ten?a el ojo encima.
Al d?a siguiente, todos los estudiantes conoc?an la haza?a de unos valientes compa?eros aunque no sab?an quienes eran, ya subieron al grado de ?Qu? propios? El tr?o decidi? no comentar ni una sola palabra de lo sucedido, pero el sapo ya hab?a corrido con el chisme, al iniciar la jornada, la profesora de ciencias los nombr? y los envi? a la oficina de trabajo social. Mientras sal?an de clase un compa?ero les pregunt? en secreto:

-?Ustedes fueron quienes rompieron los cincuenta vidrios del B?sico?
Chepo le objet?
-?Acaso fueron cincuenta! ?Cuarenta y cuatro nom?s fueron!

Al llegar a la oficina de trabajo social Chepo les ten?a advertido que negaran todo lo acaecido, pero esto de nada les sirvi? porque el docente se adelant? a explicarles que no merec?an ninguna otra punici?n que restituirles las carpetas y enviarlos a que busquen otro colegio alegando que rompieron cincuenta cristales de la instituci?n, Chepo y sus amigos se miraron las caras, pero Pato ya estaba desquebrajado en llanto, Chepo intent? explicarle al trabajador social que simplemente rompieron cuarenta y cuatro ?ste le contest? que bien pudo ser uno como cien a la final no deb?an hacerlo y que si quisiere le incluir?a a su enumeraci?n catorce planchas de ?Eternit? que estaban destrozadas ya sea por los pelotazos de quienes se cre?an futbolistas o por ellos que pudieron lanzarle piedras. A la final no se encontraban en posici?n de indicar que nom?s hicieron, esto fue suficiente para que Chepo agachara la cabeza lleg? la hermana de Pato y se agarr? de sus orejas como naufrago a salvavidas, en seguida entr? la mam? de Cuchucho quien les propino unos reverendos cocachos para que no lo volvieran a hacer, acto seguido ingres? la abuela de Chepo quien no les hizo nada ni siquiera al Chepo ya que su ?nica iniciativa era pegarles con la media nylon para lo cual no estaba preparada. Con s?plicas y palancas Chepo y sus amigos lograron retener las carpetas en el colegio hasta que finiquitara el a?o con la condici?n de que al finalizar el mismo se marcharan del establecimiento, sin duda esto les dio cierta fama en el colegio todos los estudiantes los ten?an como h?roes hasta el d?a en que abandonaron el recinto escolar.
Esto no era lo ?nico que hac?a, constantemente, luego de clases se reun?a con su gallada en el domicilio de un amigo para jugar billar y fumar, Chepo se aprovech? de los m?s cojudos d?ndoles polvo que obten?a al raspar la pintura blanca matizando a negra de la mugre de la pared de la sala, a los reci?n llegados, los arrojaba a un charco de lodo alegando que era el bautizo al billar de su gallada.
Luego de concluir el a?o cambi? de colegio, y en este nuevo recinto form? una nueva caterva con la que chupar?an, jugar?an billar, buscaban peladas, y se fugar?an consecutivamente.
Mientras cursaba el quinto curso, regres? su madre, para hacerse cargo de ?l y sus hermanos, ya que siempre recib?an malas noticias de sus hijos especialmente de ?ste que era el mayor.
Fue su madre a pasar una semana en guayaquil, ?ste sac? su auto un d?a antes que ?sta regresara, para llegar presumiendo al colegio, resolvi? dejarlo en un parqueadero colindante al recinto escolar, despu?s de concluir la jornada decidi? instigar a sus amigos a ?Dar una vuelta? Enervados de dar vueltas a la ciudad tomaron la ruta a Vilcabamba as? mismo, ?Hicieron vaca? Para adquirir licor y embriagarse, Chepo no tomaba mucho porque ten?a que manejar, sino actualmente fuera otra historia. Luego de beberse todo el dinero que llevaban decidieron retornar. Mientras regresaban a la ciudad muy hambrientos por cierto, y con ganas de seguir tomando, a nuestro amigo se le ocurri? una gran idea ?hacer chiva? Chepo admiraba las peque?as tiendas al costado del camino, localizaron una muy apartada de viviendas circundantes, en la cual atend?a una anciana quien fue v?ctima de estos crueles:
Chepo y uno de sus camaradas bajaron del auto dej?ndolo aun encendido, luego llamaron a la tendera.

-Buenas tardes se?ora-. Dijo Chepo.
-C?mo est?n j?venes ?qu? se les ofrece?-. Respondi? la anciana mientras se acercaba a la peque?a reja de madera.
-Aqu? viniendo por un traguito, ?si querr?n tomar las chicas?- le pregunt? Chepo a su amigo.
-Si creo- contest? el c?mplice.
-se?ora? ?podr?a hacernos el favor de vender dos botellas de aquel licor que est? ah??
A lo que la se?ora muy comedidamente contest?:
-Claro j?venes aqu? est?n.
-ll?vales las botellas a las chicas y preg?ntales si quieren tostadas o papas.
?ste, muy obediente accedi?, lleg? al carro y se las pas? a uno de sus amigos y luego pregunt?:

-Chicas digan que apetecen para comer ?tostadas o papas?
-Papas- fue la contestaci?n que se escuch? desde adentro. -?Pero de las bien grandes, ver?s!-

Este retorn? con el recado.
-dicen que quieren papas pero que de las m?s grandes.

La anciana miraba inocentemente la elecci?n de los j?venes para concederles la mercanc?a. Lo que la infortunada se?ora no se conjeturaba es que no exist?an ningunas chicas y peor aun, ellos no ten?an ni un solo centavo, pero si indagamos en el pensamiento de la confiada anciana, ella se sent?a muy contenta ya que a su vieja y alejada tiendita no se acercaba ni una alma, es por eso que dentro de s? pensara.

-Que excelentes muchachos ?D?nde han estado toda mi vida?-

Luego de que la anciana les adjudicara las dos fundas grandes de papas Chepo para despejar dudas le pregunt? a su compinche.

-?Si te alcanza para unos chicle-citos?

Este se mir? el bolsillo y respon-di?:

-S?, tengo ac? otro billete.

A lo que el Chepo sin consideraci?n de la inocente anciana dijo:

-Entonces se?ora ?podr?a hacernos el favor de vendernos diez cajitas de chicles?
-De cuales ?De estas??- Dijo mostr?ndoles las peque?as cajas amarillas de dos unidades.
-?No! de las grandes por favor.- Ense??ndole las que contienen doce unidades.

Luego de que la se?ora les con-cediera los chicles Chepo le solicit? unos jugos de naranja que se encontraban en la parte superior de la percha, un lugar dificultoso de alcanzar para la anciana, pero ?sta consigui? un peque?o y viejo taburete de madera y mientras se estiraba lo m?ximo posible para conseguirlos Chepo le pregunto:

-Se?ora? ?Usted cree en Dios?

Ella regresando a ver les dijo:

-Claro j?venes, ?Por qu??

Y estos ir?nicamente le volvieron a preguntar:

-?En realidad cree en Dios?
-S? -Contest? la anciana a lo que ellos en coro y tono de burla dijeron:
-?Entonces?! ?Que Dios le pague!-

Y salieron corriendo y riendo al auto que los esperaba encendido y listo para partir.

Luego de comerse y beberse todo lo que la anciana les concedi?, Chepo para que su madre que llegaba en la ma?ana no se diera cuenta que ?ste sac? el auto, decidi? irse apenas culmin? la pachanga con sus amigos, a eso de las cuatro de la ma?ana y lavar el auto en el r?o Zamora, en el barrio llamado Zamora Huayco lugar donde el r?o era m?s profundo, para luego secarlo con las toallas del ba?o de su casa.
Cuando su madre lleg? a eso de las seis de la ma?ana encontr? todo tranquilito y a su peque?o angelito dormido como una roca en su habitaci?n.
Ya en la universidad fue otro rollo o el mismo pero con mayor libertad, a este lugar asist?a con botellitas de agua, pero repletas de puro, para eliminar los nervios seg?n dec?a ?l. Lo m?s representativo fue cuando los profesores pasaban por su asiento y dec?an:

-?Por aqu? me huele a fiesta?

Pero luego ?ste los convenci? a sus maestros para que al pasar por su asiento de rato en rato tambi?n le exigieran una copita.

Otro de los acontecimientos que vale la pena aludir fue de un d?a que se hallaba en la plaza de San Sebasti?n tomando con sus amigotes de la universidad. Luego de tratar de desclavar sin ?xito un tel?fono p?blico que yac?a en la pared, vio que al otro lado de la plaza se encontraban un grupo de ?Putitas? Y un tipo que parec?a ser su ?Chulo? Chepo ya muy entrado en tragos y con todo el ?Embellecedor? haciendo efecto en su cabeza, resolvi? acerc?rseles y ofrecerles una copa sobre todo porque junto al proxeneta se encontraba una puta flaquita y de cabello bermejo, estos se portaron muy partidarios con Chepo y sus amigos, al cabo de unos mi-nutos y unas copas m?s encima, Chepo decidi? abrazarla por la espalda a la rubia, para lo cual ella no opuso ninguna resistencia, luego vinieron los besuqueos entre ellos, y ?sta le principiaba a meterle mano al Chepo, ?ste para no quedarse atr?s procedi? a hacerlo tambi?n, pero grande fue la desconcierto de ?ste al acertarse, no con la cueva de los leones, sino con un ca??n bien r?gido y firme, Chepo solo atin? a dar un brinco de la impresi?n, y vociferar al mismo tiempo que sacaba una cadena que la ten?a por llavero y proporcionarle cadenazos al pobre marica.
No s? cual fue el desenlace de aquella noche.

Y as? continuaba, aventura tras aventura, hasta cuando decidi? que la universidad no era un sitio para ?l, sobre todo en ese tiempo en el cual nos expresaba que se encontraba:

?En plena flor de su juventud?

Igualmente decidi? seguir arrebatando el dinero de las matriculas que muy gustosa su madre le suministraba pensando que su hijo era muy aplicado. Para luego retribuirle haciendo un brindis por ella cada vez que habr?a una nueva botella.
Cierta vez? Unos educandos de la facultad de ?Administraci?n de Empresas? de la universidad.

?Naci?n Analfabeta Sin Avance? (NASA)

La m?s permuta y buena de Onajolamat, decidieron hacer una parrillada para lo cual todos solventaron con una cuota en la cual se incluir?an los pinchos las cervezas y las colas.
Uno de estos era Henry el amigo entra?able del Chepo, el cual decidi? instigar a ?ste, junto a toda su gallada.

Al llegar al sitio de encuentro Chepo, Henry y dos amigos m?s, uno de estos era el m?s sensato de la gallada y prospecto de m?dico a medio hacer ?Tony? y el otro un comerciante fracasado, embustero, embaucador, tirado a guapo y con cara de patojo, m?s distinguido como ?Coco?.
Estos se sintieron un poco retra?dos entre tantos desconocidos que los miraban como si fueran ?Bichitos raros?. Pero resultaron ser ?stos los ?Bichitos raros?.
Uno o m?s bien una, de estos ?Bichitos raros? al notar que los ?Colados? (como llamamos en Loja a los entrometidos en fiestas impropias) comer?an y beber?an a vaca. Les pregunt? sarc?sticamente para ver si se les inquieta la conciencia.

-Chicos. ?No hay que tomar??

A lo que Coco sac? tres botellas de su morral que se hab?an logrado en una promoci?n de ?Vale otra?, (cuando todas las tapillas salen premiadas) y que fatigosos de tanto tomar el d?a anterior las almacenaron como reservas para el d?a siguiente, ?ste le cerr? la boca diciendo:

-Aqu? trajimos estitas.

Ella callada por el reverendo troncazo que recibi? solo atin? en decirle:

-Ah? ya ch?vere.
Al cabo de unos segundos la due?a de la finca donde se efectuar?a la parrillada y la m?s amistosa de aquel grupo les dijo:
-Pero amigos ac?rquense, re?nanse miren ?ste es tal, ?ste tal y tal

Y procedi? a presentarlos a todos. Pero la otra Bichito no se qued? satisfecha y pretendi? regresar por m?s, pens? que se trataba de unos ?Don nadie?. As? que la ?nica forma de bajarles la moral era preguntando:

-?De qu? universidad son?

Para luego albergar otro trancazo, esta vez por parte del Chepo, quien le contest?:
-De la ?Universidad T?ctica Car?sima de Loja?

Para lo cual reiteradamente nuestra ?Bichito?, se qued? con la boca abierta. Pero ?sta mujer era de acero y no pensaba darse por vencida, en algo ten?a que hacerlos quedar mal. Luego de que aparecieron unos compa?eros (cojudos) de ella con el equipo de sonido y le preguntaron:
?D?nde est?n los CDS? Y ?sta siendo la encomendada de traerlos no lo hab?a hecho, inmediatamente se dirigi? a los colados y les pregunt? en tono sarc?stico.

-?Trajeron CDS? Porque nosotros no tenemos.

Ya no hace falta indicarles la expresi?n de ella cuando Tony a?n m?s sarc?stico, le contest?:

-?CDS no trajimos! Pero? ?Aqu? tenemos mi computadora port?til con cuatro mil canciones de todo g?nero! Que quiz?s nos pueda servir?

Ella decidi? no volver a abrir la boca ni m?s para preguntar estupideces.
Luego que adquirieron las cervezas y recogieron el equipo de asadero junto con sesenta pinchos que servir?an de almuerzo, decidieron tomar tres o cuatro taxis seguidos para que puedan entrar todos.
Chepo y sus amigos ingresaron r?pidamente a ellos y no ayudaron a cargar las cosas, ni tampoco costearon el taxi en el que se encontraban.
Al llegar a la finca y abrieron la puerta de la casa de campo, Chepo y sus amigos fueron los primeros en sentarse, encendieron el equipo de sonido y lo enlazaron a la computadora, esperaron que los cojudos de los muchachos que organizaban, llegaran con las cervezas para luego pedirles a ellos mismos que las abran.
Chepo se tom? a cargo la repartici?n de cervezas diciendo:

-A ver toma una Coco.
-Una para ti Henry.
-Tony ?sta es tuya.
-Y una para m?.

Inmediatamente abri? otra, agarr? los vasos desechables que se hallaban sobre las cervezas y les dio un vaso a los cuatro cojudos que esperaban deseosos, Chepo quer?a darles de a vaso a cada uno pero ?ste m?s cojudo se toma enseguida un trago y la trasfiri? al siguiente y as? continuaron be-biendo de trago en trago hasta terminar.
Las mujeres eran las comisionadas de preparar los pinchos mientras los hombres se entreten?an (menos los cojudos) escuchando m?sica y bebiendo cerveza en la sala hasta que estuviera todo listo para comer.
Dentro de la sala a Chepo se le ocurri? brindarles preferencia de m?sica por unos segundos a los cojudos dici?ndoles.

-?Muchachos! ?Qu? tipo de m?sica les gusta?
-?Rom?nticas!- Contestaron los ilusos
-?Como cuales? ?C?mo ?sta??
-?Si esa misma! ?Est? propia!- Dijeron
-Que pena, porque eso mismo es lo que nosotros no queremos escuchar, ?As? que oiremos?! ?Esto!
Los cojudos dentro de s? se com?an? ?Si! ?De esa! ?De la m?s grande! Mientras Chepo y sus amigos la gozaban al ritmo de ?Boss of me? la canci?n de ?They Might be Giants? tema de la serie de ?Malcom in the middle? E himno principal de su gallada. (You?re not the boss of me now, you?re not the boss of me now, you?re not the boss of me now, and you?re not so big?)
Llegando la hora del anhelado almuerzo, Chepo y sus amigos se colaron en el patio donde se estaban calentando los pinchos.
Los cojudos llegaron luego, pero no por mucho tiempo ya que las Bichitos les ordenaron a traer las cosas de la sala. Con todas las cosas ya listas ah?, Tony agarr? una botella de gaseosa de tres litros y se la traslad? a su grupo quienes muy tranquilos esperaban sentados c?modamente en las ?nicas cuatro sillas que hab?an.
Mientras las chicas serv?an el almuerzo, el cual consist?a en dos grandes y acicalados, pinchos de carne con embutidos varios, pero como era de esperarse, Chepo y sus amigotes no se conformar?an con tan poco, as? que decidieron tomarse dos pinchos m?s y luego otros dos para cada uno, mientras que a los pobres cojudos les toco conformarse con los dos ?nicos pinchos que les sirvieron inicialmente, lo mismo sucedi? con los vasos de cola.
Como Chepo se hizo cargo de la m?sica sin dejar que ninguno de los cojudos introdujera las manos, el almuerzo se disfrut?, o m?s bien dicho; lo disfrut?, con lo que sus amigos y el prefirieron:
Rock, Punk, y las notas de Paganini.
Luego de lo que ser?a la primera comida para Chepo y sus amigos ?stos retornaron a la sala listos para armar la farra con las ?nicas cinco y heladas cervezas enlatadas que hab?an, las cuales fueron llevadas por una de las chicas, no est? por dem?s aseverar la envi-dia que en ese momento los cojudos sintieron mientras llevaban las jabas de cerveza y el equipo de sonido a la sala.
Ya emprendida la fiesta. Chepo, Coco, Henry y Tony se tomaron a cargo a las ?nicas cuatro chicas que quedaban, ya que la mayor?a de muchachas incluida la Bichito impertinente se marcharon del lugar.
Estos, sinverg?enzamente bailaban con las chicas los bailes m?s ex?ticos y sexualmente sensuales con botella en mano, frente a los cojudos que solo atinaron a poner cara de pendejos mientras se repart?an los tragos de los vasos que repentinamente recib?an por parte del Chepo. Ya exhaustos, los amigos de Chepo resolvieron brindarse por segunda vez un amplio refrigerio, luego de esto, Chepo sintiendo reseco su cabello se acerc? a la llave de agua, y encontr?ndose sin la manija para abrir, ?ste le pregunt? a un cojudo que justo pasaba por ah?:

-?y esto como se abre?

A lo que el cojudo muy comedida y r?pidamente entr? a buscar algo para abrirla, luego se aproxim? con un playo y realizando esfuerzos la abri?, para que luego Chepo se mojara las manos, se las lleve al cabello, e irse inmediatamente sin ni siquiera agradecerle.
Los cojudos ya tupidos de tanta humillaci?n en su propio terreno y pertenencias, decidieron marcharse, no sin antes agradecer por las bondades y facilidades que el Chepo y sus amigos les propor-cionaron en la fiesta.
Mientras les cerraba la puerta a nuestros queridos amigos, en tono muy apegado y sincero exclam?:

-?Muchachos! ya pues asomar?n para ver si ?hacemos?? ?otra parrillada!

Entre copas y el afamado juego de la botella, no falt? una aburrida que diga:

-?Vamos que ya es tarde!

Pero la due?a de la finca ya se encontraba muy entretenida haci?ndolo sollozar y clamar al Chepo mientras le mord?a alocadamente sus labios, ?sta simplemente pudo acompa?arles a la puerta.
Luego de tragos y m?s tragos lleg? la noche.
Pero en el aire se sent?a cierto sabor de aburrimiento para lo cual ?stos decidieron animarse haciendo ?Mosh? Saltando, gritando, pateando lo que estuviera a la vista, es as? qu? Chepo se puso a brincar sobre los muebles mientras sosten?a en sus manos una escoba, instrumento que ser-vir?a para brindarle fuertes escobazos al inofensivo, desgastado y antiguo techo.
Coco a su vez? Corr?a de un lado a otro pateando las paredes como quien quisiere abatirlas. Henry y Tony se magullaban entre si, mientras pateaban las botellas del lugar.
Todo esto ocurr?a a la vista de la desventurada due?a de casa, quien yac?a de pie y muy desconcertada en el marco de la puerta.
Luego de haber hecho todo lo que pudieron haber hecho, y destrozado todo lo que pudiera ser destrozado, optaron por marcharse.
Ya en el camino que no era para nada corto, procedieron a molestar a quien se asomara, haci?ndose pasar por ?Mariquitas?, Agarr?ndose de dos en dos la mano y pregunt?ndoles en tono de travesti a quien pasare por su camino si quieren estar con ellos, indic?ndoles que son muy lindos, que les den un beso, etc.
Y es as? que, no falta aquel transe?nte avispado que opt? por seguirles el juego regal?ndoles a ?stos un beso volado diciendo:

-?Tengan?! para las dos.

A lo que todos dijeron:
-?Qu? muy maric?n!

Y persiguieron al pobre infeliz a pedradas por la carretera.

Otra vez? Se junt? con un amigo el cual vigilaba un parqueadero. Aquella noche bebieron pa-ra celebrar la navidad junto con otros cuatro amigos, ya entradito en copas y muy cansado por la madrugada, el amigo del parqueadero decidi? dormir un momento como para descansar, y dej? a Chepo junto con sus amigos que contin?en tomando en su casa. Pero la tranquilidad no dur? mucho porque Chepo y sus otros amigos v?ndalos por naturaleza, tomaron las llaves de un carro que se guardaba en el parqueadero y coincidieron en sacarlo para ir a comprar trago pensando traerlo de regreso sano y salvo y sin que su amigo se diera cuenta que lo tomaron prestado. Pero las cosas no marcharon tan bien ya que al considerarse tan libres decidieron irse en el carro a tomar en un mirador de la ciudad, momento despu?s y movidos por la adrenalina decidieron dar una vuelta por donde las chicas de la vida f?cil en los alrededores de la ciudad pasando por una carretera pedregosa y llena de fango, lo indiscutible es que el carro se les qued? atascado en un barranco y casi no lo lograron sacar, luego de esto uno de sus amigos que no hab?a disfrutado ni?ez decidi? subir la velocidad y franquear a toda m?-quina por encima de un rompe velocidades m?s conocido como ?Chapa acostado? El carro ya casi destrozado pero a?n cami-nando lleg? a duras penas a la ciudad para trasladarse posteriormente al centro, y luego de colisionar a un taxi por la parte posterior decidieron escapar a toda velocidad invadiendo v?a hasta perderlo, posteriormente lo dejaron sucio y da?ado en las afueras del parqueadero. Cuando dieron las seis de la ma?ana, casi no puedo describirles el sobresalto que se llev? el due?o del auto al ver a su b?lido destrozado en la calle.

Chepo y sus aliados se dieron a la fuga.

En el momento que el due?o del autom?vil entr? a reclamarle al due?o del parqueadero ?ste yac?a en su cama absolutamente dormido como si fuese una roca, el cual no pod?a ni siquiera conjeturarse lo que pasaba. Luego de eso el propietario del parqueadero le demand? al Chepo por lo que hab?a hecho y ?ste muy chabacano se excus? diciendo:

-?Solo fui a darme una vueltita!
En este momento el Chepo se encuentra en un sitio para alcoh?licos al cual ingres? por su oportuna voluntad y se considera que ya mismo lo culmina con ?xito porque?

?Ya nos invit? para el chupe de graduaci?n!
Mi recomendaci?n para ?ste y todos los Chepos del mundo es:

?No sean tan hijueputas!

Tags: super bueno y chistoso

Publicado por franzstephen @ 13:53  | CUENTOS FICCI?N
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