Jueves, 31 de enero de 2008
El Pozo


Aqu? estoy, en el pozo que hizo mi pap? en uno de los rincones del patio. Me ocultaron dej?ndome un poco de agua limpia, algo de carne seca, unos huevos cocidos, y un bote con tapa donde hago mis necesidades. No s? cu?nto tiempo llevo, ya que est? completamente oscuro? Tengo mucho miedo de los ruidos que escucho y de los animales que pudiesen entrar; ser?n d?as o semanas? Sabe Dios? para m?, ha pasado una eternidad desde que me ocultaron.
Mi casa est? lejos del pueblo, mi madre dice que es, para que no nos encuentren los forajidos.
Estaba en la cocina moliendo ma?z para hacer las tortillas, y de pronto, todo se volvi? alboroto. Hubo un griter?o por toda la casa, afuera, se ve?a a la gente del pueblo que como locos corr?an de un sitio a otro. Gritaban:
? ?ah? viene Juan ?vala! ?Vienen los forajidos! ?Esc?ndanse que esos se llevan todo, no dejan pollo con cabeza!
De pronto, entr? muy nerviosa mi mam? a la cocina, me agarr? el brazo y me jal? para el patio, al rinc?n, donde mi pap? hizo un pozo profundo pero angosto. Yo lloraba y quer?a zafarme, le preguntaba el por qu? me jalaba de esa manera sino hice nada malo.
Al llegar al pozo me dijo:
? Pon atenci?n mija, entra al pozo y qu?date ah? hasta que tu pap? o yo te saquemos.
Le dije que no, que me daba mucho miedo de las v?boras, ara?as y alacranes que pudiesen haber. Ella me dijo:
? ?No rezongue usted! ?Entre ah? y qu?dese quietita sin hacer ruido! No llore ni hable ?entendi? bien?... Qu?dese en silencio y no se asome, oiga lo que oiga, porque viene Juan ?vala y es el mismito diablo, tan pronto se vayan los forajidos la sacamos.

Dicen que Juan ?vala es el mismito diablo, que en todo pueblo por el que pasa, agarra a las mujeres j?venes y bonitas, y abusa de ellas. Y una vez que las usa, se las da a la tropa para que hagan con ellas sus cochinadas. ?Ave Mar?a Pur?sima!
Mi mam? me dio una tonga donde estaban los huevos y la carne seca, lo dem?s estaba dentro del pozo. Me ayud? a bajar con cuidado y luego me dijo:
? ?Acu?rdese mija, nada de asomarse o hacer ruido, oiga lo que oiga! No vaya a ser que alguno de esos bandidos la encuentre?. Luego cubri? la boca del pozo con tablas, l?minas viejas y cacharros.

Ha pasado bastante tiempo desde aquel d?a, lo s?, porque se termin? el agua, y desde hace mucho que no pruebo un bocado de comida. No s? qu? pasar?a con mis padres. Al principio, escuchaba algunos ruidos, algo parecido a gritos y disparos, pero luego, todo se convirti? en silencio, un silencio sepulcral como la muerte misma?

?Vendr?n alg?n d?a? S?lo Dios lo sabe?
Publicado por franzstephen @ 0:33  | CUENTOS FICCI?N
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