Lunes, 15 de junio de 2009

LA PUERTA

 

 

Aquella fue una noche espantosa, nadie lo va a creer. Con unos amigosdeseamos hacer algo terrorífico, así que jugamos a la Ouija, cosa de la quesiempre me arrepentiré.

 

      La noche era fría, en elambiente flotaba un aroma extraño. Buscamos una vieja Ouija que mi familiasiempre mantuvo guardada, era de mi abuela, la cual murió antes de que yonaciera, siempre deseé haberla conocido.

 

       Mis amigos lo hacían pordiversión, y yo, por un fin, comunicarme con mi abuela.

 

       La sesión comenzó, entrerisas mis amigos bromeaban, yo, estaba muy serio, concentrado, aunque ello noslo notaron. Luego cayó un rayo que iluminó toda la habitación, seguido por untrueno espantoso, aterrador, que estremeció hasta el último de mis huesos.Asustados, todos nos quedamos en silencio.

 

       Nos concentramos. Derepente el puntero empezó a moverse, preguntamos al unísono quién era, pero norespondió. El puntero se movió de un lado a otro, luego hizo círculos, y alfinal paró, y lentamente formó las siguientes palabras:

      Estoy yendo por ustedes.

 

      Llamaron a la puerta, peronadie se atrevió a abrirla, oímos una voz desde afuera, era una mujer. Estabaen el pasillo, gritaba, se lamentaba, aquellos gritos eran espantosos, yo empecéa temblar. El cerrojo estaba puesto, no podía abrirla, pero parecía que iba atirar la puerta abajo. La mujer gritaba desesperada, parecía que la puerta ibaa caer, así que empujamos la cama para atrancarla. La mujer cada vez gritabamás desesperada, gritaba mi nombre. Tuve el impulso de abrir, pero me contuve,esos gritos eran cada vez más desesperados. Entonces me di cuenta, era miabuela, algo me lo decía, aunque no podía explicar como lo sabía.

 

      Me lancé a abrir la puerta,quería verla, tenía que hacerlo, pero mis amigos me contuvieron.

 

      Los gritos cesaron, una de misamigas tuvo un ataque de nervios, nos acercamos a consolarla, pero una vozgrave y fuerte salió de ella diciendo palabras inteligibles, nos quedamos comopiedra.

 

      La mujer del pasillo comenzóa gritar de nuevo, “¡Se los advertí y no hicieron caso, ahora morirán!”

 

      Mi amiga comenzó aconvulsionar, casi no podíamos contenerla. Luego gritó diciendo que nosmataría. Intentamos abrir la puerta, pero no pudimos. Los gritos cesaron denuevo.

 

      Conseguimos abrir la puerta,yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de misamigos, histéricos, pidiendo socorro, pateando la puerta para abrirla.

 

      Escribo mi historia cuarentay cinco años después. Acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato demis amigos, a los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mihabitación.

 

      Estaban descuartizados.

 

 

 

 

 

Enero del 2005

 

 

 


Tags: cuento de terror, cuento de horror, malditos, OUIJA, seción de ouija, peligros de la ouija, espiritismo

Publicado por franzstephen @ 17:58
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