Lunes, 15 de junio de 2009

Perdido

 

¡Ahí estoy!

 

En la última escoria de unaciudad podrida que goza con el dolor de quienes la habitan.

 

¡Ahí!, transido. No tienes másque un sinnúmero de deudas. Tus acreedores no te darán nada, porque no tienes nadani te lo mereces. La gente que confiaba en ti ya no lo hará, porque te veninválido de corazón y mente. Tratas de justificar tus acciones con unanalfabetismo propio de quien huye de las oportunidades. Intentas escribir unahistoria ansiando que alguna vez tus hijos la miren y te recuerden, pero nadiesabe cómo será la vida de ellos luego de tu partida.

 

¡No tienes otra salida! Tussueños se vieron abatidos con un puñetazo propio de un boxeador que sube al Rinsin haberse preparado. Mírate, ¿sabes quien realmente eres? Un don nadie en lavida; un precursor de recursos faltantes, un impulsador de sueños ausentes, loscuales no existen más que en tu perdida imaginación.

 

¿Quién confía en ti? ¡Dime quién!respuesta fácil de concretar, ¡nadie! Tienes que entender que esta es la últimasalida. No puedes hacer más que iniciar una nueva vida, volverte a endeudar yvolver a morir, no tienes otro destino. Tu vida está marcada por laincompetencia. Eres el proyecto a medio hacer de tu creador. Tal vez fuistequien diera una nueva revolución, tal vez ibas a ser un gran escritor, abogadoo médico, pero ya no hubo materiales para terminarte como obra perfecta, elresto lo tienes que lograr por tus propios medios.

 

Tienes la idea de lograr grandescosas, pero no haces ni lo harás, porque no lo podrás. Ya estás demasiadoperdido. A tu corta edad ya estás en un abismo sin fondo, no eres diferente alos grandes soñadores que murieron en la inmundicia. Tienes dos opciones:agarra el arma y dispárate o sigue donde estás y arruina para siempre a tufamilia.

 

No eres más que un desgraciado enla vida, y vivirás perdido hasta  el díade tu muerte que espero sea pronto.

 

¡No me mires así! porque tú mismohas construido este castillo de ilusiones y te encerraste en él sin dartecuenta que emparedaste la puerta.

 

Me da asco tu ironía y antipatíafingida que traes desde que te conozco. ¡¿Recuerdas a la pobrecita de laabuela?! Ella te dio todo, pero nunca lo aprovechaste. Quisiste hacer las cosasa tu modo sin darte cuenta que no eres más que una treta del destino. Yo sé quedeseas que todo esto termine, pero necesitas más que un simple cuerpoinverosímil.

 

¡¿Creíste que leyendo todo el díapodrías sustentar una familia?! Pues no lo has logrado ni lo lograrás. Nadie seha hecho rico leyendo y tú no te convertirás en nada. No eres nada, ni siquieraun mediocre escritor. ¡Mírate las manos! no son más que comunes. Todo tú eresun ser común, gracias a ti jamás podré surgir en la sociedad. He visto lasnoches que te desvelas por no tener dinero. No tienes más que cogerte la cara ylamentarte. Eres un ser patético que conduce a un ser extraordinario a laperdición, pero ya no te aguantaré más, aquí termina todo; me harté de ti y deesa ineptitud que propagas como plaga. ¡¡Maldita plaga!! Ya no aguanto elputrefacto olor de tus errores.

 

Eres tan inepto que todo el mundose da cuenta. Todo el tiempo esperé que me liberes, que me dejes ser un enteestupendo; alguien que deje huella en ésta vida, pero no me dejaste.

 

Eres un pobre maldito que nosurges ni dejaste surgir mi genialidad. ¡No eres nadie! me harte de ti,¡¿Recuerdas cuando la dejaste ir a la Andrea?! Pues tú sabías  que la amaba, pero sin embargo la dejaste ir,así como a todas las mujeres lindas que se te acercaron.

 

Eres un despojo y poco a poco lagente te abandonará completamente. Hazme caso, no tienes otra salida.

Tú no te avergüenzas, pero yo noaguanto que la gente nos vea mal cuando no pagas tus deudas, cuando haces mallas cosas y no te resignas a perder, porque ¡Claro! ¡Nunca has sido un buenperdedor! pienso abandonarte, dejarte botado, ya no puedo seguir con alguienasí. ¡Nunca me has apoyado! Ni siquiera cuando nos robamos aquel objeto valiosode los vecinos; tú me metiste en eso y luego me delataste, porque fuiste tú, yonunca dije nada, no quería que quedemos mal. Aunque la idea fue tuya, otra detus ideas absurdas que jamás han tenido un buen desenlace; sin embargo no tedelaté, pero tú lo hiciste. Por eso te abandono, porque nunca me has servidopara nada más que darme problemas, sé que te puedes disparar pero no lo quiereshacer. Tal vez me quieres inculpar también. ¡Mírate!, ¡Puedes hacerlo!, perono. ¡¿Quieres que yo quede como culpable?!

 

Tratas de matarme, pero noimporta, me cansé de este mundo absurdo que he vivido a tu lado, un mundomediocre en el que no pude ver más patrimonio que las limosnas que recibíamosde la familia. Por eso me reniego de ti, porque mi vida contigo ha sidoinmisericorde, y pienso alejarme de ti todo lo humanamente posible. Seguirás tudestino, pues desperdiciaste mi compañía, mi apoyo incondicional para tus ideaslocas. Y no dirás que no te he defendido, porque ¡¿recuerdas el negocio?! ¡Teapoyé!, y lo defendí a capa y espada, pero tú no hiciste nada por sacarlo aflote, por eso fuimos a la quiebra.

 

¡¿Y recuerdas de aquella chicaque conocimos esa tarde?! Sí, la Eunice, esa, ¡¡Recuerdas!! Cada vez lavisitábamos, pero tú, como siempre. Aunque yo te hacía unas lindas cartas,porque no me puedes decir que no eran lindas las cartas de amor y poemas que lehacía para a que le entregues; pero sin embargo, fuiste dejado. Nunca lapudiste tener cerca siquiera. No eres hombre para ella como no lo eres paranadie. ¡No te soporto! quiero verte tendido en el piso ¡muerto! para ver si asíse termina mi maldición, para alejarme de ti de una vez por todas. Si quieres¡cúlpame! Di que fue en un instante de locura ¡pero hazlo! aprieta ese gatilloque ya nada tienes que hacer.

 

Este día se termina todo. Mecansé de tu maldita ineptitud, es ahora o nunca, si tu no lo haces yo lo haré. ¡No me mires así! Porque tu biensabes quién tuvo la culpa, no participaré aunque ésta vez soy el primero quedeseo verte morir. ¡Eso esperas verdad! Que yo sea quien te mate, pero no loharé.

 

He descubierto que solamente meusaste para tus malditos juegos, porque nada de lo que has hecho ha dadobeneficios a alguien. Quiero verte morir aquí, el día de hoy, y no esperes queme vaya. ¡Hazlo tu mismo! Estoy esperando. ¡Toma aquella copa! tómatela ymátate, que ya no aguanto la presión de verte llorar con el arma en la mano.

 

¡¿Ahora te arrepientes de haberlamatado, cierto?! ¡¡Ahora te arrepientes!! No tienes otra salida, ya no puedeshuir como antes. Es la última vez que te acompaño, pero primero, reconoce quetuviste la culpa, que tú la mataste. No quiero que pienses que yo lo hice. ¡Túlo hiciste!

 

Siempre pensé en trabajarhonradamente como toda criatura de Dios, pero tú lo echaste todo a la basura.Has dañado todos mis planes, por eso, éste día te acabas. Así qué, o presionasel gatillo tú o lo presiono yo, pero no permitiré que sigas huyendo de tusproblemas. Esta será la última vez que lo haces, por lo menos ya no te veréjamás y estaré tranquilo. ¡Y no me mires de esa forma!, porque si tú no lohaces yo lo haré…

 

Un sonido sordo apagó el silenciode la habitación, su familia entró y encontraron el cuerpo de Juan sin vida, ya su lado: el arma homicida, una botella de Wisky, y un espejo…

 

 

Onajolamat 24-01-07

 

 


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Publicado por franzstephen @ 18:00  | CUENTOS DE TERROR
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