Lunes, 15 de junio de 2009

Uno de Vudú

Estaba harta de su muñeca simple y aburrida. Aunque le hizo un vestido con la misma tela de una de sus camisetas preferidas, la muñeca seguía igual de insípida como siempre. Fue hasta la cocina y la lanzó por el triturador de basura. Carmita empezó a gritar cuando las aspas invisibles mutilaban su cuerpo.

 


Tags: microrrelatos, microcuentos, terror, horror

Publicado por franzstephen @ 18:11
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