Viernes, 14 de junio de 2019

Me reniego, Antonio Campoverde cap. 3

CAPÍTULO 3



Quien soy, ¿A qué pueblo pertenezco?


Antonio Campoverde



No conozco lo que la gente piense de mí, solo sé que mi vida es pública, que nada puede guardarse para siempre. Solo entiendo que debo dominar mis debilidades. Reconocer mis rechazos, reconocer los encantos que puedo tener. Conocer lo que soy realmente, y luego contar la verdad, porque ningún hombre que alcance a ser tan grande como quiere su tamaño, podrá pasar desapercibido en la sociedad, ningún secreto se queda sin ocultar y peor aún, tratarán de hacer parecer que sus errores son mucho más graves de lo que en realidad son. De acuerdo al tamaño del personaje, la impronta de la verdad tergiversada será más cara y más avanzada tecnológicamente. El cerebro humano evita todo lo que no sabe a placer, mientras que la canalización milenial, va por el arte de recibir placer en grandes cantidades. ¿Quiénes son los únicos que han logrado predecir algo de los alcances de sus actos? Son ellos mismos, porque son los únicos en el mundo a los que les importa. Los demás solo queremos ver una película y pretender que ya lo conocemos al personaje hasta en los actos más minúsculos que muestre el pictograma; realidad, suposición o ficción, ninguno de los detalles importantes, los damos por supuestos, todo lo damos por serio, cuando vemos un acto humano, algún acto inmoral sea supuesto o cierto; la naturalidad con la que vemos y sin embargo, también hacemos lo mismo. Nadie acepta que tiene pensamientos inmorales, eso es anormal, eso es reprochable socialmente, y sin embargo, todos en la realidad somos unos aprovechadores del otro, en cualquier aspecto, hasta en el mínimo que podamos llegar a obtener. Si no podemos aceptar y luchar con nuestra carga de inmoralidad, no podremos avanzar hacia adelante.

Todos esos son los requisitos para el individuo que quiera cosechar una vida de frutos si no existiera el racismo, uno no puede expresarse con odio o rencor hacia ellos, está bien, no tenemos derecho a estar indignados; en cambio, ellos, no nos toman en cuenta en nada de lo que es importante, nuestras necesidades no les importan porque nunca las han vivido, ellos tienen el control de nuestras vidas, y sin embargo, cuidado se te escape una palabra en su contra, unas palabras públicas en su contra de algún personaje que adquiera la credibilidad necesaria, y es enviado inmediatamente a la cárcel.
Hoy vivimos así, de esta manera. Y aunque los reyes y los emperadores europeos, tenían una enorme falta de respeto con su propia familia, solían matarse entre ellos, y el pueblo jamás los juzgó por eso. Podrían incluso manchar para siempre la vida del rey anterior, y quien piense lo contrario o lo nombre de nuevo, muere. Ante esa clase de abuso, de humillación, nos encontramos hoy. Estos señores, se convierten en innombrables.

Ante toda esta desgracia del pueblo en ruinas en el que me encuentro, me queda aún, un reto mucho mayor y mucho más difícil. Lograr la aceptación de mi propio pueblo. No resulta la idea simplemente con que se me ocurrió a mí y por eso debo ejercer el cargo de Rey, como en el tiempo de antes, aquel hombre más fuerte era quien conseguía y debería mantener su reino, pero si los demás lo están haciendo, y lo están logrando, tienen y tendrán sus propias luchas y luego nos uniremos y nos seguiremos uniendo en el camino. Sin embargo, solamente se puede ejercer este tipo de cargos con gente absolutamente leal. La deslealtad de la propia gente del imperio Inca, sus mujeres que comenzaron a ser desleales con su raza; todo eso derivó en la degeneración del imperio Inca.

Nuestra raza, se vio amenazada por el imperio Inca, y de esa manera, decide luchar en contra de los Incas con la ayuda de los españoles, y logran vencer; luego el español, comienza a tomar uso del área, tierra que quizás no les importaba mucho perder, a cambio del favor de librarse de los Incas; las tribus nativas estaban viviendo en la Era de Piedra, mientras que los Incas pertenecían a la Era del Bronce. Mientras que los españoles ya pertenecían a la Edad Media, y supieron colocar muy bien las piezas sobre el tablero, cuando nuestra gente se dio cuenta, ya estaba pagando altísimos impuestos al Rey de España, entonces decidieron librarse de ellos, pero ya no podían, porque su pueblo ya estaba enseñado al tipo de vida que les trajeron los españoles y el pueblo ya no estaba preparado para combatir, solo para obedecer; el caudillo Kirubba intentó revelarse, pero fue derrotado por los españoles y el pueblo decidió dispersarse, los más leales, se quedaron siendo indios de ciudad, pero igual que los otros, tampoco recibía ningún favor de los españoles, solamente el favor de seguir obedeciendo.

Hoy, ya no aparece Kirubba ni siquiera en Wikipedia, a nadie le importó que haya sido un pueblo que se le reveló a dos grandes imperios. Eran hombres libres. Se consideraban hombres libres y por eso se revelaron ante la opresión. Kiruba, como grupo musical de pop, sí aparece en Wikipedia, mas no el personaje que llevaba el nombre. Debemos reconstruir nuestro pueblo, hoy, que vivimos tan cerca de los Saraguros, un pueblo que no pertenecía a estos territorios, sino que pertenecía a las castas de Bolivia, tienen más identidad que nuestro propio pueblo.
¿Quiénes somos?
En esta región, pudo decirse que era terreno de los Paltas, una palabra quichwa, que no pertenecía a nuestra lengua. Ese es un apodo de los Incas: los cabezas de aguacate. No sabemos cómo nos llamábamos en realidad, ni cual habría sido nuestro idioma, no tenemos ni siquiera rastros de nuestra cultura, quizás porque gozamos de menores derechos que los Saraguros. Ellos como pueblo fueron dejados en paz, nosotros no conservamos nada de nuestro pueblo porque fuimos obligados a cambiar. Cambiar requiere esfuerzo, por lo tanto, a menos de que no haya sido por obligación o mero instinto de supervivencia, o quizás porque había algún otro vínculo que facilitaba la conversación con los españoles, lo cierto es que no tenemos, la mayoría, ni siquiera rastros de la cultura que fuimos, de nuestras costumbres: gentiles nos dicen, aquí han existido gentiles gigantes, ese es un hecho que indica que quizá estuvimos bajo el mando de una raza superior alguna vez, un raza que vivía en la Edad de Piedra, pero que sin duda disfrutaba de su vida como la llevaban en estos territorios. Existen también pruebas de que, en la antigüedad, hubo comercio con razas europeas aborígenes. Tal es el caso de que muchos utensilios encontrados se parecen a los que usaban en la Galicia de hace 300 mil años.

El pueblo Saraguro no fue disgregado, es una prueba más de su cambio de lealtad hacia el ciudadano español. De esa manera, se les ha permitido resguardar algunas de sus antiguas costumbres, y se los puede ver hasta el día de hoy, entregando sus bastones ancestrales de mando a los líderes políticos elegidos por votaciones populares fraudulentas, muchos de los actuales indígenas, han aceptado participar como chimbadores, en procesos políticos donde se busca dividir a la izquierda para meter a algún partido de derecha, o a algún político a quien puedan servirle. Y por lo tanto, son de estos pueblos que vemos hoy bien definidos, lo que existen unos pocos representantes en el Gobierno, pero que al igual que los otros solamente están buscando su beneficio personal. Muchos ni siquiera tienen apellidos nativos.

En esta Era, la Era de la información, la conquista tiene que darse de forma cibernética y por medio de la información. Debemos crear un potente, incontrolable por ellos, Estado cibernético, que pueda ejercer un peso real sobre el mundo en el que hoy vivimos. Tal como son las empresas de internet.

Hace años quise ser un científico, cuando era niño, alguna vez quise ser cantante, en otra era un profesor, pero quería ser un escritor, porque instintivamente, supe que nunca tendría ni el dinero ni las oportunidades de “ser alguien en la vida”. Sin acceso al sistema de formación de un sistema de Estado, podrás saber lo que sepas, podrás saber más que doctores y phds, podrás reírte de sus sabios en la cara y explicarles sus errores, podrás enseñarle Literatura al Erudito de la Real Academia de las Letras, si no eres un graduado en sus escuelas, no eres nadie. Y si no eres medio judío, o medio español (para acentuar lo que se trata de razas pero lo hacen ver como nacionalidad), no podrás obtener un cierto nombre en la vida, a menos que puedas encargarte de cualesquier cosa que no sea un oficio en el que ellos crean que no deban destacarse. Con todas esas cosas en contra, debo construir el YO SOY.
Yo soy la persona que dejo la doctrina literaria, las definiciones y las teorías más intrincadas, para desarrollarme en un ámbito en el que nos toca vivir a diario, nos afecta radicalmente, pero nadie decimos: yo quiero entenderlo. Si antes, cuando Kiyosaki revolucionó el mundo de la educación financiera, se dio cuenta de que la gente no habla de dinero siendo un tema que nos afecta a diario a lo largo de la vida; este tema es mucho más importante, porque se trata de nuestra propia esclavitud.
Tengo muchos errores y estoy lleno de procesos verdaderos y falsos en los juzgados. Me falta aún de asaltabancos, el de traficante de drogas, el de racista, ya tengo uno por machista, la gente creo que piensa que soy homosexual pero no me lo dice porque iguala mi contextura delgada, la forma de caminar, con la de los homosexuales, mi voz chillona, en fin; una serie de asuntos que afecta la vida entre blanquitos, porque ellos nunca tienen procesos, solamente cuando son autoridades y quien le interpone el juicio es otro de su misma raza, si el que lo hace es un indio, ese proceso pasa por desapercibido, hoy por hoy, ya no se puede pegarlo al indio por ir a reclamar su derecho, como antes se lo hacía; sin embargo, las ganas que tienen de hacerlo es un hecho que pocas veces lo pueden ocultar, prueba de ello es que nunca quieren compartir el Estado con el indio, aparte de utilizarlo, no se le puede permitir mayores atenciones.

Recién se posesionó el Alcalde de Loja, Jorge Bailón, el alcalde representante de la izquierda, del Partido Socialista, la gente lo quiere porque es un alcalde del pueblo. Su imagen de amigo de los animales, aunque nunca lo hemos visto con un perro en ninguna de sus fotografías públicas, y su imagen de amigo de los indios, de los vendedores ambulantes, de los pobres, aunque en su grupo de directivos, solo se incluye a 1 indio de entre cada 20 individuos. Ninguna persona talentosa y de raza india, solo eligió a blanquitos, aunque también tiene a un judío bastante más oscuro que yo en su grupo directivo. Gente que quizás nunca fueron vistos en ninguna de las reuniones del partido, es más, ni siquiera su esposa fue vista en muchos eventos públicos de campaña, solamente aparece cuando ya hubo ganado el puesto de Alcalde. Su gente, sus soldados de batalla, su fuerza en las calles, sus fuerzas en el pueblo, sus luchadores con bandera, camiseta y gorra para el calor y la lluvia, madres que dejaron a sus hijos solos en casa para luchar por su líder político. Gente con talento que sirvió desde diferentes sectores de la comunicación pública. Estrategas políticos indios que lograron cambiar el interés político de algunos pueblos, cambiándolo hacia él, fueron abandonados. ¿Y quien simbólicamente le otorgan el mando del pueblo? Los Saraguros, dirigentes políticos que incluso apoyaron a partidos contrarios.

Vuelven los mismos nombres que hace varios años, desde las campañas pasadas, no importa lo que haya pasado entre ellos, son amigos políticos y pueden volver a disculparse, volver a hablar, pueden negociar porque se conocen bien y no tienen que ocultar sus verdaderos intereses porque son mutuos. Ellos no confían en el indio, ni nosotros debemos confiar en ellos. Los viejos aliados siempre vuelven a conversar, y nosotros solo somos sus peones de su juego de ajedrez.

Si no ejercemos soberanía, tarde o temprano van a matarnos, si no nos necesitaran, nos mataran, de eso no tengan dudas, y como ya hay demasiados, la única opción es satanizar la maternidad, cortarles a las madres su poder fundamental de la naturaleza, y convertirlas en seres fríos, interesados únicamente en el propio bienestar, obligándoles a sufrir las más graves de las miserias y de la deshonra. Si una mujer con cinco hijos se acerca al carro de una blanquita o judía para pedirle ayuda, lo que es más probable que reciba es una caja de condones.

Mi vida se abrirá como un libro de principio a fin, siempre es cuestión de culto a los líderes políticos rebuscarle su vida en busca de errores, para intentar deslegitimizar sus acciones. Para hacer que el pueblo, una masa de individuos que antes no se sentían capaces, y que vieron y escucharon a sus líderes, terminaran pensando de que son superiores a ellos por no poseer tal o cual defecto. Los defectos son elementos naturales en los seres vivos, por lo tanto, no debemos tratar de ridiculizar los defectos de otro solo por el hecho de no reconocer los propios.

Podrán incluso decir que yo soy el racista, tanto así, que hasta escribí un libro tratando acerca del asunto, como el clásico “mi lucha”, de Hitler, que podrá contener lo que contiene, pero que el individuo común ya se hizo a la idea de que se trata de un tratado escrito por un loco que no poseía capacidades de liderazgo, y que odiaba a los judíos porque un médico judío no pudo salvar a su madre, y que estaba enamorado de su sobrina de 17 años que luego se suicidó, que fue el hijo de la sobrina del padre, que era un artista frustrado, porque decidió creer, al igual que yo, que la realidad supera a la ficción y a la belleza artística, el arte es un acto egoísta, solo sirve para endiosar al artista, en cambio la política, es un acto que debe ser tomado como una profesión dedicada al servicio colectivo y que muy pocos artistas pueden acceder a ella, ya que por su falta de satisfacción con sus propios logros, se encierran en el mundo de la ensimismación artística. Lo que buscan en su mayoría, es ser recordados. El acto de la política, es un acto donde uno regala su vida al pueblo, incluso para luego ser vilipendiado públicamente, a veces incluso, puede ser erróneamente. Basta con obligar al pueblo que el color blanco se llama negro, y pasar 1 o 2 generaciones, para que todo el pueblo conozca al color blanco como color negro y olvide su nombre de origen.

Entonces, aclaro que no soy profesor de Literatura frustrado, porque sin título fui un muy buen maestro y quien pueda decirme lo contrario no creo que pueda sostenerlo de frente. Fui un presentador de televisión novel que me aburrí rápido de la profesión; un escritor que entendió que la fama no es un fin para la vida, y que merece la vida que uno se olvide de todo lo que lo enreda, y dejar llanamente el lenguaje fluido de la vocalización hablada.

Tu y yo estamos aquí juntos y lo que te estoy hablando es un asunto muy serio, no sé si algún día el pueblo le tome la seriedad que merece, pero al menos, al dejarlo por escrito alguien podrá pulir las ideas y continuar la lucha. En ese caso, puedo yo confiar plenamente en mi esposa para que guíe el camino a seguir al resto de la tribu de nativos que no poseemos un pueblo definido alrededor del continente. Sin embargo, ella no quiere tomar la posta, y yo puedo decirles por qué.

Simplemente, porque ella sabe que ustedes son desleales, y claro, yo también soy desleal, no me conformo siendo el sirviente siervo de algún blanquito, siento que ese papel no me corresponde y no quiero hacerle el feo tampoco a la fundación de un nuevo imperio americano de descendientes de naturales.
¿Pero, qué es un imperio indio? Un imperio indio es un imperio lleno de gente desleal desde arriba hasta abajo. No existen los amigos y es natural que se debe desconfiar de todos y por lo tanto, cada acción tiene que ser concretamente medida. Es un imperio que no posee dinero porque sus integrantes somos sumamente pobres, somos seres que creemos que somos libres, por lo tanto, no queremos luchar ningún tipo de lucha, queremos mantenernos alejados de problemas, gobierne quien gobierne no creemos que sea un asunto nuestro. Hasta que alguien de nuestro propio se levanta y dice: yo soy el iniciador de la nueva sociedad, yo les traigo una manera de organización más eficiente y eficaz, en ese momento, todos lo miran con celo, porque en nuestra naturaleza odiamos a los indios, y no aceptamos la superioridad de otro indio sobre nosotros, y por ello, terminamos siendo desleales con nuestros líderes, porque nosotros creemos que seríamos mejores dirigentes que ellos, pero sin embargo, cuando todo estaba por hacer, cuando se necesitaba levantar el desastre de las ruinas, aún a pesar de nuestra propia tranquilidad, en ese momento nadie apareció para hacerlo, nadie se decidió por comenzar. Por eso, a los indios la única manera natural de dirigirlos es de arriba hacia abajo y la deslealtad hacia el líder tiene que ser cruelmente castigada. Tal como ellos, bloquean algún país o algún territorio, y lo condenan a la miseria. Ellos controlaron la Era del Dinero, pero ahora tenemos que controlar la Era de la comunicación.

Solo la mejor tecnología, acompañada de la mejor forma de organización y el mejor sistema de gobierno, podrá resistir el embate de las fuerzas enemigas. Somos miles de millones, pero debemos ser más fuertes, porque tenemos la fuerza de un palillo si no estamos unidos. La eficacia de nuestra fuerza únicamente puede salir mediante la unión y el adueñamiento de cierto tipo de herramienta eficaz para ejercer el control comercial y político de los medios electrónicos. Sin embargo, la mayoría de nuestra gente no posee conocimientos en muchos campos, sus oportunidades de estudio de la mayoría, únicamente les permiten ejercer cargos como militares, trabajadores, comerciantes minoristas, agricultores, granjeros. Casi ninguno de ellos, ni de sus familias, ha obtenido nunca un cargo directivo de responsabilidad en toda su vida. Sus oportunidades se reducen en la mayoría de los casos a ser empleados de hogares blanquitos, o a realizar trabajos que los blanquitos aborrecen.
Son esa mayoría. Gente que a veces incluso trabaja en el campo en la madrugada para poder solamente comer, son esos llamados por las otras razas como vagos, ociosos, brutos, quienes necesitan gobernar y no quieren aceptar su propio gobernante. Ellos quieren que sea una sucesión divina para creer, como en el caso de Jesucristo o de los Emperadores antiguos, por eso adoptaron la religión del rey divino tan fácilmente que al día de hoy no se les conoce ningún tipo de acto religioso en su historia; pero los pueblos como los Saraguros u Otavalos, en cambio, aún posee sus cultos y sus tradiciones bien definidas. Aunque creen en el dios judío, también creen en sus creencias ancestrales. Si vamos a requerir de una religión, que la religión sea la veneración a nuestro origen, a nuestra raza, y la aceptación de un nuevo Estado Nativo Natural, del que podamos valer y formar parte, un Estado en el que sí existamos para el mundo conocido.


Publicado por franzstephen @ 19:37  | POLITICA
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